Federación de Asociaciones de Ingenieros Industriales de España
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TRIBUNA ¦ Luis-Manuel Tomás Balibrea Alerta por los Grados sin atribuciones profesionales: La canción del verano del COGITI

13/06/2020 - Tema: Noticias principales
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El Consejo General de Colegios Oficiales de Ingenieros Técnicos Industriales (COGITI) difundía ayer, 12 de junio de 2020, la nota de prensa "El COGITI exige el fin de los “grados blancos” en Ingeniería que carecen de atribuciones profesionales y suponen un engaño para los alumnos". Un clásico en las melodías que, para recordarnos que llega el periodo estival, todos los años por estas fechas, desde el año 2014 en que publicaron la noticia "Alertan sobre ingenierías sin carácter profesional", entonan desde el COGITI.

Este año esgrimen que "los titulados ven cómo después de cuatro años de estudios, carecen de atribuciones profesionales que les permiten ejercer como ingenieros... Este hecho les provoca una gran frustración."

 Una afirmación con la que estoy completamente de acuerdo, pues la realidad es que en España no existe ningún título de Grado que habilite para el ejercicio de la profesión de Ingeniero. Los títulos de Grado de la rama de ingeniería, para lo más que pueden llegar a habilitar es para el ejercicio de alguna de las profesiones de Ingeniero Técnico -que no de Ingeniero-. Y, además, circunscrita al ámbito de la especialidad cursada, como se encuentra claramente reflejado en la Resolución de 11 de de mayo de 2017 de la Secretaria General de Universidades. Resolución, por cierto, recurrida por el INGITE -del que forma parte en la actualidad el COGITI- ante el Tribunal Superior de Justicia de Madrid, que, por sentencia de 1 de abril de 2020, ha fallado desestimando todas sus pretensiones, condenándolos en costas.

Posiblemente una parte del fondo del problema no sea más que eso: frustración por no querer asumir lo que uno es y pretender, con campañas de confusión, aparecer ante la sociedad como lo que no se es.

Voy a ser muy claro: los Grados en Ingeniería de la rama industrial [Mecánica; Electricidad; Electrónica Industrial; Química Industrial; Textil], que habilitan para al ejercicio de profesión de Ingeniero Técnico Industrial en el ámbito de una especialidad, no constituyen la base de la estructura racional de asimilación de conocimientos que se precisa para la formación de un Ingeniero Industrial.

¿Le parecería a alguien razonable que la formación en medicina requiriese previamente la superación de un Grado en Cardiología, o en Dermatología, o en Oftalmología, etc., para posteriormente, a través de un Máster en Medicina, pretender aportar a los estudiantes las competencias requeridas para el ejercicio de la profesión regulada de Médico?. Situación que es completamente equiparable a la de la formación de un Ingeniero Industrial. Si hablamos de alertas, referenciemos la realizada por la Real Academia de Ingeniería que manifestó que "no es posible compaginar el desplazamiento de determinados contenidos básicos de los primeros cursos de la carrera de Ingeniero hacia más adelante, ante la necesidad de dejar paso a asignaturas más utilitaristas, imprescindibles para un ejercicio profesional de la Ingeniería Técnica Industrial en la especialidad para la que habilitan. Los hechos evidencian que dichos contenidos básicos, que desempeñaban un papel muy relevante en la formación, ante las dificultades para ser abordados, tanto para los profesores como para los alumnos una vez que éstos se han adentrado previamente en asignaturas más utilitaristas, han ido rebajándose; cuando no progresivamente desapareciendo. Como la orientación de las asignaturas no básicas es consecuencia de los conocimientos básicos del alumno, las deficiencias en las básicas condicionan enormemente la orientación de las restantes asignaturas en las que, cada vez, se imparten contenidos más utilitaristas ante las dificultades para su fundamentación".

Para intentar paliar la situación, a la que los responsables educativos abocaron a nuestras Escuelas, ante la imposibilidad de poder disponer de un plan de estudios de más de cuatro años de duración para formar adecuadamente un Ingeniero Industrial, no quedó más remedio que inventarse el Grado en Ingeniería en Tecnologías Industriales (GITI), sin atribuciones profesionales, que hoy constituye la vía óptima para quienes tengan claro que desean formarse, de la manera más adecuada y coherente posible, para ejercer en el futuro con las capacidades de un Ingeniero, cuyas competencias y atribuciones adquirirán tras cursar los estudios de Máster Ingeniero Industrial. Lo que, afortunadamente, parece estar en disposición de corregir el actual Ministerio de Universidades, con los Programas académicos de simultaneidad incorporados en el borrador del proyecto modificación del Real Decreto 1393/2007. Lo que, como a nadie sorprenderá, no parece ser del agrado del COGITI.

Considero necesario diferenciar entre estudios de Grado, que no conduciendo al ejercicio profesional  son la vía más adecuada para recibir la formación y el acceso a los que sí que conducen al ejercicio profesional del Ingeniero Industrial –caso del GITI-, y los que yo suelo denominar “acciones preferentes universitarias”: aquellos que no conducen a ejercicio profesional alguno, tales como "Grado en Ingeniería de la Energía", "Grado en Ingeniería Física", "Grado en Ingeniería Matemática", etc.

En cualquier caso no deja de resultar curioso que precisamente sean los representantes de la Ingeniería Técnica Industrial quienes ahora critican la existencia de títulos de Grado en ingeniería que no habilitan para ejercicio profesional, pues, cuando se creó la titulación de "Ingeniero Técnico en Diseño Industrial", pese a no tener ésta atribuciones profesionales, no solo le otorgaron entonces todos sus beneplácitos, sino que pasaron a admitir a sus egresados, aun cuando no estaban habilitados para el ejercicio de la profesión de Ingeniero Técnico Industrial, como colegiados en sus Colegios. Pero es que ahora, Colegios de Ingenieros Técnicos Industriales integrados en el COGITI, han realizado modificaciones en sus estatutos, para también ahora poder pasar a colegiar a "graduados en ingeniería del ámbito industrial no habilitados para el ejercicio de una profesión regulada". Es decir que, mientras algunos con un mano soportan el megáfono para cantar la melodía del verano, con la otra incorporan a quienes no están habilitados para el ejercicio de las profesiones a las que, como ratificó el Tribunal Superior de Justicia de Madrid en su sentencia de 18 de mayo de 2015, se limita el objeto de su Colegio profesional: la Ingeniería Técnica Industrial. ¿Ustedes lo pueden entender?. Yo les aseguro que no; salvo que algunos lo único que parecen pretender es, aparentar ser lo que no son, y ser más de los que realmente son.

En cualquier caso sí que desearía tranquilizar a aquellos estudiantes que están cursando un GITI, manifestándoles que aprovechen las melodías veraniegas para relajarse, pues pueden tener la completa tranquilidad que, si su deseo es acabar ejerciendo la profesión de Ingeniero, no encontrarán otra mejor vía para formarse adecuada y coherentemente para ello.

 

Luis-Manuel Tomás Balibrea es Presidente (e.f.) de la Federación de Asociaciones de Ingenieros Industriales de España

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